Revisión del crecimiento 2011: El pasado ha cambiado, el futuro también.

La vuelta al trabajo después de un periodo de vacaciones supone una barrera psicológica tal que en ocasiones información reciente parece lejana y poco clara. Por ejemplo, la actualización de los datos de crecimiento de la semana pasada llamó, desde mi punto de vista, poco la atención. En concreto, se publicaron datos relativos a la Contabilidad Nacional (http://www.ine.es/prensa/np795.pdf) que transforman la información disponible de un año clave para la economía española como fue 2011. Con esta nueva actualización de la información hemos podido observar, por ejemplo, que la economía española inició su recesión un mes antes que lo que se creía y que nuestro PIB es sustancialmente menor. Muestra, asimismo, un panorama en el que los hogares gastaron menos de lo que pensábamos, hubo menos inversión y las Administraciones Públicas gastaron más.

En consecuencia, la economía española no habría crecido durante el año 2011 un 0.7%, como conocimos en febrero de 2012, pues ya en la primera actualización, seis meses posterior, el crecimiento se redujo al 0.4% y un año después el nuevo dato nos señala un exiguo avance en términos reales del PIB del 0.1%. En total, seis décimas menos de crecimiento.

En términos nominales, después de este proceso de actualización estadística, el PIB a precios corrientes de 2011 se ha visto reducido en -2,5 puntos porcentuales. Las consecuencias estadísticas de esta actualización afectan entre otros a los ratios calculados sobre el PIB. Por ejemplo, la tasa de apertura de la economía española se ha incrementado en casi dos puntos porcentuales, el ratio de Deuda Pública sobre PIB en una cifra similar y el déficit de 2011 en dos décimas.

Este proceso de actualización no solo modifica el pasado sino que tiene consecuencias sobre nuestra interpretación del presente y la evolución futura de la estadística. En el lado negativo el esfuerzo de corrección de las cuentas públicas tiene que ser superior; en el lado positivo ya se ha realizado un esfuerzo de corrección del PIB que deja espacio para datos positivos del lado del consumo y del crecimiento de la producción. Que cada uno lo interprete con su criterio.