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No hay oferta (de crédito) solvente.

No hay demanda solvente, es lo que repiten una y otra vez responsables del Sector Financiero como si fuera el mantra que les redime de responsabilidad; el mensaje es tan insistente que hace mella incluso en los reguladores. Esta reflexión deberían haberla hecho con antelación para evitar las actuales insolvencias. La demanda no es homogénea y puede ser más y menos solvente en función de las condiciones de financiación. Qué empresa puede mantenerse solvente ante el cierre de uno de sus principales factores producción como es la financiación. ¿Sería solvente el sector financiero sin las cuantiosas aportaciones de capital que se han realizado?

En este punto, probablemente deberíamos recordar que no hay oferta solvente, o al menos hay dudas para saber qué parte de la oferta de crédito es solvente y qué otra parte del sector financiero no lo es. Esta situación ocasiona que los bancos, recordemos que actualmente casi toda la financiación pyme es bancaria, se muestren menos proclives a financiar la actividad que en entornos sin crisis; por supuesto que existen en este momento alternativas más atractivas que prestar dinero a empresas y hogares; pero no deben abandonar su principal función económica y social, canalizar crédito hacia la actividad económica en condiciones competitivas.

Solvente o no, el caso es que la recuperación del crédito ni se la ve ni se la espera y esto dificulta la actividad. Esta es la situación que hay que resolver con las medidas oportunas evitando caer en calificativos que nada ayudan a un mejor entendimiento entre las necesidades de la oferta y de la demanda.

 

¿Dónde está la Ley de Emprendedores?

Ya tenemos el Anteproyecto de Ley de Emprendedores, llegó finalmente el pasado viernes, o al menos así lo anunciaron. Y digo esto porque la única información pública es la presentación del Consejo de Ministros, aquí. No he encontrado otro documento oficial. Yo solo dispongo de una versión preliminar del Anteproyecto y no he conseguido obtener el documento definitivo. Quiero pensar que esta es una buena noticia pues están aprovechando para mejorar el documento. Lo que yo he leído es insuficiente en relación con lo que las empresas esperan. Hay muchas cosas que no están y las que sí están aparecen cargadas de dificultades para su aplicación en la realidad.

Como muestra del primer grupo, que llamaré “ni está, ni se espera que esté” ofrezco tres ejemplos:

• no hay nada relativo a la eliminación de las barreras al crecimiento de las empresas (los consabidos comités, supervisiones, inspecciones … que obstaculizan el crecimiento cuando se alcanza un determinado tamaño),

• segundo, tampoco existen condiciones más favorables a la creación de empleo

• finalmente, no hay ni un detalle para las empresas sociales, nuevos modelos de actividad que están surgiendo en todo el mundo y que tendrán un desarrollo significativo en los próximos años. Gran nicho de creación de empleo y de crecimiento.

En el segundo grupo, que denominaré “está pero como si no estuviera”, usaré el ejemplo de la propuesta de financiación a empresas de nueva creación. En concreto se propone una deducción del 20 por 100 en la cuota estatal en el IRPF con una base máxima de la deducción de veinte mil euros anuales. Pero para poder acceder a ella el Anteproyecto te pide una colección de requisitos que excluye a los sistemas habituales de financiación empresarial. En primer lugar exigen permanecer entre 3 y 9 años en la nueva sociedad (recordemos que muchos inversores salen antes y que más de un tercio de las empresas no alcanzan los tres años de vida), por otra parte la participación de la familia no puede ser superior al 40%, ¿cuántas empresas no hubieran nacido sin los recursos financieros de familiares cercanos?.

Es oportuno recordar que la financiación de nuevos negocios procede principalmente de las “3 efes”: family, fools and friends. En la redacción de la que dispongo la familia no puede usar la desgravación; por su parte los locos suelen utilizar sociedades para invertir y, por lo tanto, tampoco pueden deducirse en el IRPF. En consecuencia, cuide a sus amigos, pues la Ley no le apoyará lo suficiente para sacar adelante su nueva empresa.

 

Crecimiento: Políticas pymes y autoempleo

La creación de tu propio puesto de trabajo, el denominado autoempleo, como última salida para la creación de un futuro laboral está siendo, con la crisis, una opción cada vez más frecuente para los desempleados. En el grupo de autoempleados encontramos una población que no encuentra otra alternativa laboral, junto con un grupo de población que tiene vocación por la creación y desarrollo de iniciativas empresariales. Diversos estudios muestran que el primer grupo, “empresario por necesidad” tiene una probabilidad de fracaso de su iniciativa significativamente superior al segundo, “empresario por oportunidad”.

La creación de pequeños negocios, de dudosa rentabilidad y proyección de futuro puede ser una salida para situaciones individuales, pero no constituirá la salida económica a la crisis actual. Las pymes constituyen el 99% del tejido empresarial por ello es una obviedad decir que aquí reside la capacidad de generar un nuevo periodo crecimiento, productividad y creación de empleo. Sin embargo, entre las empresas de menos dimensión hay muchos tipos de actividades empresariales. Las que verdaderamente merecen el apoyo por su capacidad de generación de riqueza son aquellas que tienen posibilidades y disposición de crecer. Probablemente, el resto de tipos de autoempleo merezcan el apoyo por motivos diversos pero su relación con la creación de riqueza a largo plazo es muy débil. En cualquier caso, es oportuno proporcionar a ambos grupos los instrumentos necesarios para su crecimiento y desarrollo, que es lo que la economía española necesita en este momento.

La clave del apoyo a la iniciativa empresarial no se encuentra en la creación indiscriminada de autoempleos sino en facilitar el crecimiento a aquellos emprendedores que surjan con este objetivo. Aquí caben políticas de armonización y simplificación de la legislación, de apoyo a la financiación, de estimulo de la innovación. Pero nos equivocamos si creemos que el simple estimulo al autoempleo es la solución para la salida de la crisis; con ello lo que estamos haciendo es condenar a la estructura empresarial a seguir siendo de pequeña dimensión y a muchas personas al fracaso empresarial innecesario con la consiguiente dilapidación de recursos.

Cuidar a la banca sana. ¿Más?

“La AEB pide que se cuide a la banca sana, porque es la que financiará la economía” en internet http://cincodias.com/cincodias/2013/04/23/mercados/1366728630_846113.html

 

“La AEB pide que “se cuide a la banca sana”,  porque es la que dará créditos” en papel.

 

Tremendo titular el que publica hoy Cinco Días.  Es colosal porque pone de manifiesto una colección de problemas de la economía española.

En primer lugar que se “cuide a la banca sana” y me pregunto ¿queda algo sano? ¿No se les ha cuidado ya suficientemente a los “sanos” y a los enfermos? ¿Quiere decir que a los enfermos debemos dejarlos de financiar? ¿Se les puede considerar sanos sin cumplir la función básica que tienen, la de financiar a la economía? Y en este punto voy a la segunda parte de la frase “porque es la que financiará la economía”; con una gran clarividencia el periodista utiliza el futuro señalando de manera indirecta un presente de crecientes restricciones de financiación a las familias y a las empresas.

En definitiva, es muy probable que lo que se quisiera señalar de forma indirecta sea “La AEB pide que se cuide a los que la financian”, esto me encaja más.